Castillo de Soutomaior está situado en un lugar verdaderamente privilegiado por
el amplio
paisaje que desde allí se divisa, a
unos 119 metros sobre el nivel del mar, dominando el
territorio enmarcado por el valle del río Verdugo, desde su confluencia con
el río Oitavén hasta a su desembocadura en la
ensenada de San Simón, en Arcade.
Colocado en el centro geográfico del municipio del mismo nombre,
dista unos seis kilómetros
por carretera de la costa marítima y un kilómetro
y medio en línea recta del río Verdugo.
Esta
posición a poca altura, además de señorear las tierras
de su feudo y controlar las comunicaciones de sur a norte
de la provincia, ofrece las ventajas de encontrarse
escondido
ante las invasiones realizadas por mar (normandos,
turcos, pitaras, etc.) y disponer de abundancia de agua para
desarrollar sus propios cultivos y pastizales para la ganadería.
a construcción original data del siglo XII, aún que será con Pedro Álvarez de
Sotomayor, conocido por el apodo de Pedro Madruga, con
el que alcance su máximo esplendor, ya que llego a ser el
epicentro de la actividad política del sur de Galicia
durante el siglo XV.
No es el clásico castillo
inaccesible, construido sobre rocas de difícil
escalada. Si bien, por los lados oeste y norte existen algunas rocas
y pendientes, por el este y sur, el
terreno es liso y se puede alcanzar fácilmente los muros
defensivos.
Finalizado el período feudal, el castillo con su productivo
suelo de su entorno pudo
adaptarse fácilmente, incluso conservando sus viejos
muros defensivos a la nueva producción agrícola-ganadera de
tipo pacego de la nobleza gallega arraigada en el campo.
Fue destruido durante
la Revolución Irmandiña y Pedro Madruga intervendrá muy
directamente en su reconstrucción.
Cerca y bien situado ya
estaba el Castro de la Peneda, en donde en 1477, el Arzobispo
de Santiago D. Alonso de Fonseca y Ulloa construyo el castillo de Castriçan para controlar
al de Soutomaior, y
que al regresar de su cautiverio en Castilla, Pedro
Madruga conquisto y derribó, ocupando su sitio en la
actualidad la ermita de la Virgen de las Nieves.
Una de las características del Castillo de Soutomaior
es la gran variedad de técnicas constructivas
empleadas, lo que prueba las muchas reconstrucciones
llevadas a cabo a medida que los tiempos
fueron siendo
mejores y según fuesen siendo necesarios los perfeccionamientos
en las fortificaciones.
El
cambio más destacado fue en el siglo XIX
cuando el castillo pasa a manos del Marqués de
la Vega de Armijo
con la construcción neogótica de la "Galería de
Damas", éste lo transforma en una residencia de verano.
Su
inmediata sucesora es su sobrina, la Marquesa de Ayerbe, conocida popularmente como
la "Marquesa
Roja". Fue una de las precursoras del movimiento
feminista en España. Precisamente fue también la autora
de una de las mejores publicaciones sobre el pasado
del castillo. Su segundo esposo, el doctor Lluria,
construyo un sanatorio en sus alrededores. Sin
embargo, debido a sus actividades políticas,
convirtieron a Soutomaior en un centro sospechoso de
conspiraciones políticas y perdieron la propiedad en
el
año 1917.
En 1982 el castillo pasó a manos de la Diputación
Provincial de Pontevedra quien encarga a un grupo de
expertos la restauración del conjunto, procediéndose a
un estudio histórico y análisis de su evolución
constructiva, replanteándose todo el conjunto hasta
llegar a la solución de enfatizar el diálogo entre
fortaleza militar medieval y palacio medieval
decimonónico. El fin de la rehabilitación se logra
cinco anos después, en la que se reponen entre otros
elementos; techos artesonados de madera
del palacio neogótico; se sustituyen las
carpinterías exteriores y se repone la cubierta del castillo por una
estructura metálica, ofreciendo mayor volumen
utilizable. La nueva modificación en la Galería de las Damas
permite que esta sea visitable, ofreciendo un nuevo
mirador sobre el patio de armas.
Hoy en día las viejas piedras de la
fortaleza, juntamente con el
Jardín que la
rodea,
destacan sobre las irregulares parcelas de cultivo
que en suave pendiente descienden hasta el río. Constituye un paraje para vivir plácidamente de
las
comodidades que la naturaleza puede ofrecer, con
abundancia de agua y bosques próximos con grandes
posibilidades de caza, el deporte favorito en la época
de los orígenes de este castillo, sin olvidarnos tampoco de
la
pesca que ofrecen los ríos del lugar.
Resumen de
la Evolución
Histórica:
XII-XIII: Torre
defensiva. Oculta a las invasiones vikingas
y
normandas.
XIV: Fortaleza con dos torres unida por muralla
y con un
recinto amurallado. Puerta primitiva
románica.
XV: Pedro Madruga lo convierte en su fortaleza principal,
coordinadora de todo un sistema defensivo.
Barbacana de acceso.
Cambia
la puerta.
Segundo recinto-puente.
Calabozo.
Troneras en cerradura invertida.
Derribada parcialmente,
por los Irmandiños y se reconstruye la parte residencial reducida.
XV-XVI: Los RR.CC.
derriban la parte superior de la torre.
XVII: “La obra interior del castillo
es casa muy
habitable. En disposición moderna y capaz de mucha familia”.
XVIII: Escudo Marqués
de Mos y restauración de torre 1780.
Se alquila para
escuela.
Residencia de profesores de cocina.
Aula en salón de damas.
Galería de damas pintada de rojo y con
partes de madera.
Salón principal con chimenea de granito y
artesonado
Al conjunto
amurallado se accede por un puente levadizo
y sobre la puerta se levanta el escudo de los
Marqueses de Mos. Enfrente se encuentra la "Torre
del Homenaje", que más que un carácter
defensivo tenia una consideración de
dominio, a parte de ser útil para la vigilancia
debido a su altura.
Una vez dentro del
palacio puede uno deleitarse con las antiguas
estancias totalmente restauradas, así como
de la bien labrada Galería de Damas que le
resta dureza al conjunto fortificado.
El muro exterior
defensivo tiene una forma ovalada irregular
que se adapta, en cierto modo,
a las rocosidad del terreno. En los extramuros se sitúan
los majestuosos jardines con una rica,
variada y centenaria flora, una plaza
rodeada de plátanos, una avenida de
hortensias y una hermosa y variada
colección de camelias. Sobreviven castaños de ochocientos años de antigüedad.
En la parte alta del
terreno se encuentra la capilla de San Caetano,
donde
se celebra anualmente una gran romería
popular en el mes de agosto.
Las visitas al castillo y a las
exposiciones
se pueden realizar de martes a
domingo, con un horario de 11:00 a 13:00 horas y de
17:00 a 19:00 horas en invierno; y en verano de 11:00
a
14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas. Los lunes está
cerrado al público.